El fomento de la cultura científica se ha convertido en uno de los requisitos imprescindibles para hacer frente a los desafíos demandados internacionalmente en materia de ciencia, tecnología e innovación. En un contexto científico cada vez más exigente, los gobiernos y las instituciones públicas de I+D+i están llamados a adquirir un compromiso firme con la transferencia del conocimiento a la sociedad.

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) tiene como uno de sus principales objetivos comunicar e implicar a la ciudadanía en el conocimiento científico generado en sus centros e institutos, cumpliendo así con su

Pilar Tigeras Sánchez

responsabilidad social como Organismo Público de Investigación y convirtiéndose en uno de los referentes nacionales de cultura científica.

El desarrollo de esta misión fue encomendado al Área de Cultura Científica (ACC), creada en 2004. Con la aprobación del Estatuto de la Agencia Estatal CSIC en 2007, se reforzó el compromiso institucional, al incluir entre sus funciones básicas fomentar la cultura científica y colaborar en la actualización del conocimiento del profesorado de enseñanzas no universitarias. El CSIC se adelantaba así a las recomendaciones europeas definidas en 2012 por la European Science Foundation (ESF). El siguiente paso fue la transformación del ACC en Vicepresidencia Adjunta de Cultura Científica (VACC) en 2008, integrada en la estructura de dirección del Consejo.

La VACC supuso un primer paso para la creación de una estructura que, además de desarrollar iniciativas de divulgación, tenía como fin dar apoyo al personal investigador, los institutos de investigación y las delegaciones del CSIC, a los que debía sensibilizar y dinamizar para que asumieran la divulgación como una actividad más de la ciencia. A pesar de los avances logrados, sigue siendo necesario consolidar una estructura estable para el fomento de la cultura científica en los centros, institutos y delegaciones.

En los 11 de años de existencia de esta Vicepresidencia, hemos logrado crear una Red de Cultura Científica de más de 200 personas que se dedican a la divulgación dentro del CSIC; podéis uniros a ella en esta misma intranet. Desde la VACC coordinamos en el CSIC la Convocatoria de ayudas para el fomento de la cultura científica, tecnológica y de la innovación de la FECYT, la Semana de la Ciencia y la Tecnología en el Consejo, que se celebra en este mes de noviembre, y participamos en ferias de divulgación y ferias sectoriales. Contamos con una intensa producción editorial, con las colecciones de divulgación ¿Qué sabemos de?, con 107 títulos publicados, y Divulgación, fruto de la colaboración entre la VACC, Editorial CSIC y Los Libros de la Catarata. De producción propia también son la veintena de exposiciones itinerantes con material didáctico asociado que viajan por todo el estado: ‘Biodiversidad’, ‘La energía nos mueve’, ‘Un universo de luz’, etc. Además, ponemos a disposición de la ciudadanía aplicaciones como Arbolapp, Funginote, Polinizapp o MosquitoAlert.

Celebramos asimismo conmemoraciones científicas internacionales con un programa de actividades anuales, organizamos el ciclo de conferencias ‘¿Qué sabemos de…?’ en todo el estado, y certámenes y concursos como Fotciencia e Inspiraciencia, de fotografía y relatos de inspiración científica respectivamente. Y no falta la formación, tanto externa como interna, con la organización de congresos y encuentros sobre divulgación científica.

También tratamos de acercar todos estos recursos y actividades de divulgación científica a localidades y barrios alejados de los centros de los grandes núcleos urbanos, con proyectos como Ciudad Ciencia y Ciencia en el Barrio.

Desde 2011 evaluamos toda nuestra actividad, con encuestas que enviamos a los centros del CSIC realizadas sobre cuatro indicadores: la inversión en cultura científica, el personal que se dedica a la divulgación, las actividades realizadas y el público que las recibe. Así, sabemos que más del 30% de la plantilla del CSIC (más de 3.500 personas) participa en actividades de divulgación a lo largo del año, que se computan anualmente cerca de 12.000 acciones de divulgación, incluidas actividades presenciales y online, y que casi 1.400.000 personas participan cada año en las actividades presenciales de divulgación que organiza el CSIC.

El incremento en iniciativas e implicación del personal investigador ha tenido que ver con la apuesta institucional del CSIC por la divulgación plasmada en sus estatutos y en la creación de la VACC, pero también con factores como que en 2013 la divulgación fuese incluida entre los méritos valorables para obtener una plaza de científico titular.

En este momento, las actividades de divulgación están volviendo a ser tenidas en cuenta como uno de los objetivos cuantificables para evaluar el Plan de Cumplimiento por Objetivos (PCO). En una sociedad como la actual, en la que la ciencia, la tecnología y la innovación gozan de una extraordinaria implantación, resulta imprescindible facilitar el acceso público al conocimiento científico. La cultura científica dota a la ciudadanía de recursos que son útiles para la vida cotidiana y el bienestar social, y contribuye al desarrollo democrático de los pueblos.

Vicepresidencia Adjunta de Cultura Científica