En el marco de su 80º aniversario, el CSIC reúne a un centenar de investigadoras veteranas para reconocer sus investigaciones precursoras y recordar a las que ya no están

Son mujeres que marcaron la historia de la ciencia en España. Científicas como Josefina Castellví, pionera de la investigación antártica y primera mujer que dirigió la Base Antártica Española Juan Carlos I; Teresa de Pedro, experta en robótica y precursora de los programas de inteligencia artificial; María Ángeles Durán, experta mundial en el estudio del trabajo no remunerado, como es el dedicado a la familia y el hogar; Margarita Salas, precursora de la biología molecular y autora de la patente más rentable del CSIC; Laura Iglesias, experta en observaciones de espectroscopía para estudiar el movimiento de las estrellas; Tarsy Carballas, experta en el estudio de los suelos húmedos; Elvira Gangutia,  pionera en el estudio de la filología griega y en la dirección del Diccionario Griego-Español; Gabriela Morreale (1930-2017), bioquímica que desarrolló el método conocido como la prueba del talón, que previene el retraso mental infantil, o Dolores Cabezudo, química analítica especializada en el estudio de los alimentos.

Todas ellas y hasta cerca de dos centenares de científicas fueron homenajeadas el pasado 2 de octubre en un acto dedicado a las investigadoras pioneras del CSIC, celebrado en la sede central del organismo, en Madrid, que reunió a cerca de un centenar de investigadoras veteranas. Un vídeo de homenaje reconoció el trabajo de todas las investigadoras veteranas del CSIC.

“Con este acto queremos reconocer vuestra labor. Es saldar una deuda que teníamos con todas vosotras, nuestras pioneras», subrayó la presidenta del CSIC, Rosa Menéndez, que presidió el 

La presidenta del CSIC, Rosa Menéndez

homenaje, ante un salón de actos lleno hasta los topes y una nutrida presencia de medios de comunicación. “Es un acto para poner nombre, apellidos y cara a la labor que habéis realizado, y para mostrar que la ciencia española ha crecido gracias a la colaboración de sus científicas”, añadió.

El acto fue conducido por la investigadora del CSIC Flora de Pablo, que recordó que “al poco de nacer la institución, según datos de 1940, en el CSIC sólo el 13,5% de la plantilla eran mujeres, pero en 1980 alcanzaban un 32%”. Y destacó que aunque “en cuatro décadas las científicas hemos ganado pocos puntos, sí hemos ganado en funciones. El ejemplo lo tenemos en nuestra presidenta, la primera mujer en este puesto en 80 años”.

Por su parte, la investigadora jubilada Dolores Cabezudo señaló: “No mencionaré los obstáculos inherentes a nuestra condición de mujeres, ni la escasez de recursos, ni ninguna carencia porque hasta el eco de estas verdades sirve de propaganda para que se repitan”. “Tuvimos trabas pero las saltamos y aquello ocurrió entre otras cosas porque otras mujeres se encargaron de disipar las chinitas de nuestro incipiente camino”, añadió.

Flora de Pablo

Dolores Cabezudo

Tarsy Carballas, experta en edafología e investigadora ad honorem de la institución, agradeció al CSIC “que nos haya acogido, confiado en nosotras y, sobre todo, que nos haya dado la oportunidad de trabajar en lo que era nuestra vocación: la investigación científica”. Y recordó: “Me interesé por la ciencia del suelo porque es una fuente de riqueza, es el soporte de nuestra vegetación y alimentos, además de ser un factor clave para el paisaje”.

Pilar López Sancho, presidenta de la Comisión de Mujer y Ciencia del CSIC, cerró el homenaje enumerando algunos datos: “Hemos crecido. Hemos recibido el 36% de los premios científicos, cifra paralela a la cantidad de mujeres que somos, y nuestra presencia en los proyectos es del 28%”. Y agradeció que se hiciera un homenaje a científicas todavía vivas, “se hace un reconocimiento a un trabajo que muchas veces ha sido importante y no ha tenido el reconocimiento que se merecía”.

Tarsy Carballas

Pilar López Sancho

Texto: María González y Abel Grau

Fotografías: Yaiza González y César Hernández