El pasado mes de junio se puso en marcha la nueva Web Corporativa del CSIC (http://www.csic.es) que sustituyó a la anterior tras 10 años de funcionamiento. Evidentemente, se trata de una primera versión en cuya evolución se trabaja, por lo que progresivamente se irán incorporando nuevas funcionalidades y mejoras.

A pesar de la importancia y dinamismo de las redes sociales, toda entidad precisa disponer de un sitio web corporativo como elemento estratégico de comunicación e imagen corporativa digital. La web del CSIC es, en este contexto, nuestra carta de presentación y, por consiguiente, ha de ser reflejo de nuestra identidad; es decir, debe trasladar a la sociedad una imagen real de quiénes somos, qué hacemos y cómo lo hacemos, al tiempo que debe servir de adecuado cauce de comunicación.  Era evidente que, con el paso del tiempo, la web recientemente sustituida había dejado de cumplir algunas de esas funciones: ya no nos 

Clara Cala Rivero

sentíamos representados. Como consecuencia, la Presidencia de la institución lideró la demanda casi unánime del CSIC: había que renovar la web corporativa.

Como es fácil imaginar, un proyecto de estas características es complejo en su diseño y desarrollo, no tanto por la tecnología que lo hace posible como por la necesaria coordinación y priorización de las diversas propuestas, a veces en colisión, planteadas por las unidades y grupos de investigación que han intervenido en su definición y que, en número de personas, se aproxima al centenar. Es CSIC es grande, complejo y diverso y esa complejidad se traslada a la arquitectura (estructura) y contenidos de su web.

Ahora bien, a pesar de la multiplicidad y disparidad de criterios aludidos, existía un amplio consenso sobre los objetivos fundamentales: presentar una imagen más actual y atractiva que fomentase el interés por conocer el CSIC, incluso entre el público ajeno al mundo científico; aumentar el peso de los contenidos sobre investigación; facilitar a terceros el contacto con nuestros grupos de investigación, etc. A partir de los requisitos, se procedió al diseño de la arquitectura de la información, cuya toma de decisiones ha correspondido al Gabinete de la Presidencia, como unidad responsable del proyecto y coordinadora de los distintos (y parciales) intereses implicados.

Los aspectos técnicos (tecnología, seguridad, rendimiento, etc.) han correspondido a la Secretaría General Adjunta de Informática. Desde esa perspectiva, la web se ha desarrollado mediante una herramienta open source de gestión de contenidos ampliamente utilizada en portales de gran tamaño, al tiempo que la información dinámica se obtiene de las bases de datos corporativas directamente. Próximamente se pondrá a disposición de personas y grupos de investigación la posibilidad de personalizar la información que sobre su actividad científica se muestra en la web, a través de las aplicaciones INFOPER y GRUPOS accesibles desde la Intranet corporativa.

Se ha de subrayar que el CSIC, como institución pública y siguiendo imperativos legales, dispone junto a su Web Corporativa de una Sede Electrónica (https://sede.csic.gob.es), que es el sitio web en el que se centralizan los trámites que pueden realizar las personas físicas y jurídicas con el CSIC por medios digitales. La Sede, por tanto, está abierta y debe recoger todos los trámites digitales a realizar con el CSIC, tanto corporativos como de centros e institutos. Próximamente se publicará una versión renovada de la Sede.

Las personas que trabajamos en el CSIC compartimos ciertos rasgos que caracterizan el temperamento de la institución, entre los que se encuentra nuestra exigencia y nula autocomplacencia. Por ese motivo, y aun con medios limitados, trabajamos día a día en la mejora de los servicios y puesta en marcha de nuevos proyectos, en este caso, para conseguir una imagen corporativa digital acorde a las exigencias de la institución y de los nuevos tiempos.

 

Secretaría General Adjunta de Informática