Margarita Salas, científica ad honorem del CSIC en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa de Madrid, ha sido nominada al premio Inventor Europeo, que todos los años promueve la Oficina Europea de Patentes (EPO), en la categoría de “Logros a toda una vida”. Este galardón premia la innovación de personas europeas y es la primera vez que una mujer española es nominada al premio.

Cartel del Premio Inventor Europeo

La EPO ha nominado a Margarita Salas por desarrollar la técnica que amplifica fragmentos de ADN de gran tamaño en cantidades lo suficientemente grandes como para realizar una secuenciación completa mediante el uso de la polimerasa del virus phi29, una invención que se ha convertido en referencia con aplicaciones en una amplia gama de campos, desde el estudio del desarrollo embrionario a la ciencia forense o la arqueología. Este virus phi29, aunque representaba un modelo sencillo de trabajo, al mismo tiempo permitió descubrir y analizar una maquinaria genética más compleja, por lo que partiendo de una investigación básica llegaron a demostrar aplicaciones muy innovadoras.

La técnica se protegió con una patente en el año 1989, en la que también participaron los investigadores del CSIC Luis Blanco y Antonio Bernard. Esta patente ha sido la más rentable del CSIC, al recibir más de seis millones de euros en regalías. La patente se licenció a la empresa americana Amersham Biosciences, luego adquirida por GE Healthcare, que comercializó los kits de uso de dicha polimerasa phi29 a partir del año 2011. Actualmente la patente ya está expirada. Margarita Salas tiene en total nueve patentes, muchas extendidas internacionalmente. Estas patentes desarrollan el uso de las polimerasas del fago en aplicaciones de PCR que complementan esta amplificación de ADN. Además, ha sido co-promotora de la empresa X-Pol Biotech, spin-off del CSIC, fusionada con la empresa SYGNIS en 2012, que cotiza en la bolsa alemana.

El CSIC es el primer solicitante español de patentes en Europa, y en la Oficina Mundial de Propiedad Intelectual, en cuanto a número de solicitudes Patent Cooperation Treaty (PCT). Además, a nivel mundial, el CSIC ocupa la posición 13 en el ranking de centros públicos de investigación solicitantes de PCT durante el periodo 2015-2017. El CSIC está, además, en el número 23 del ranking de los 25 centros públicos de investigación innovadores que elabora la agencia Thomson Reuters (2017). En cuestión de género, el CSIC es cada vez más paritario. Por un lado, las mujeres representan el 39% de los inventores de las solicitudes de patentes de prioridad de titularidad CSIC en 2018, dato muy superior al observado hace más una década. Por otro lado, el 63% de las patentes internacionales PCT de nuestra institución tienen mujeres como inventoras en 2018, según datos de la Organización Mundial de Propiedad Industrial, lo que lo sitúa entre las primeras 20 instituciones del mundo en paridad. Este punto es clave porque significa que las mujeres del CSIC participan cada vez más en actividades de transferencia del conocimiento y, por tanto, es un paso más para el aprovechamiento del conjunto del capital humano e intelectual del CSIC que persigue la innovación y la mejora de la calidad de los ciudadanos.

También han sido nominados en esta edición los ingenieros Antonio Corredor y Carlos Fermín Menéndez, en la categoría de Industria, por desarrollar un molde para crear bloques de hormigón más eficientes y sostenibles que funcionan como rompeolas. Los ganadores del premio anual a la innovación de la EPO, elegidos en esta fase por votación popular, se anunciarán en una ceremonia que se celebrará en Viena (Austria) el 20 de junio. Si Margarita Salas lo ganase, sería la primera persona investigadora del CSIC en conseguirlo.

Vicepresidencia Adjunta de Transferencia del Conocimiento