La Misión Biológica de Galicia (MBG) es uno de los centros de investigación agraria más antiguos de España y el primero del CSIC en Galicia. A punto de hacerse centenario, debe su nombre al hecho de que, en el momento de su creación, en el año 1921, sus impulsores se propusieron una misión: mejorar la agricultura en Galicia, trasladando a la sociedad las investigaciones que realizaban en los laboratorios. Su creación supone también el inicio de la agricultura científica en Galicia, una comunidad en la que la modernización del campo se produce con años de retraso respecto a otras partes de España.

La MBG nació el 1 de abril de 1921 en la entonces Escuela de Veterinaria de Santiago de Compostela (sede hoy del Parlamento de Galicia) de la mano de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), cuya función era extender a las provincias la labor que se venía realizando en diversos laboratorios de Madrid. La Misión da sus primeros pasos de la mano de su fundador y primer director, Cruz Ángel Gallástegui Unamuno, quien establece en esos momentos las prioridades de la agricultura gallega: cereales, leguminosas, prados, vid, arboricultura frutal, 

 

horticultura, plantas industriales y plantas medicinales. En estas áreas se centraron las investigaciones de la MBG desde el inicio y en fases sucesivas, incorporando otros cultivos a lo largo de los años.  Datan de este primer periodo importantes hitos de la agricultura científica gallega como la consecución de los primeros híbridos de maíz fuera de Estados Unidos, lo que supuso un gran avance en cuanto a rendimiento y producción, y la introducción de cerdos de la raza ‘Large White’.

La Misión Biológica de Galicia en sus inicios

Uno de los edificios actuales de la MBG

En 1927 la Misión Biológica de Galicia se traslada a Pontevedra y en 1928 se instala en el Palacio del Arzobispo de Santiago de Compostela Malvar y Pinto, construido en el siglo XVIII. En esta provincia tiene actualmente su sede, donde dispone de diversos edificios, una finca experimental e invernaderos. En sus instalaciones trabajan unas 70 personas, dirigidas por la investigadora Elena Cartea, responsable del centro desde el año 2015.

Las líneas de investigación han evolucionado con el transcurso del tiempo, hasta llegar a los siete grupos de investigación existentes en la actualidad:

  • Biología de Agrosistemas
  • Genética del Desarrollo de Plantas
  • Genética, Mejora y Bioquímica de Brásicas
  • Genética y Mejora de Maíz
  • Ecología Evolutiva de las Interacciones Planta-Herbívoro
  • Genética y Ecología Forestal
  • Viticultura

La MBG cuenta con varias líneas de investigación

A través de estos grupos se desarrollan distintas líneas de investigación, que han permitido relevantes avances científicos en mejora genética vegetal e interacciones entre los árboles y sus enemigos naturales.

Así, los científicos de la MBG han logrado crear colecciones importantes de maíz, brásicas, vid, leguminosas y olivo, que han permitido desarrollar variedades mejoradas con mayor productividad y calidad, con resistencia a plagas y enfermedades y con tolerancia a estreses abióticos como la sequía o el frío. También han identificado compuestos bioactivos en cultivos de brásicas, demostrando su potencial anticancerígeno y obteniendo cultivos de berza y grelo enriquecidos con estos compuestos. La labor científica de la Misión ha permitido también la selección de los primeros clones certificados de la variedad de vid Albariño. Asimismo, desde la MBG se han desarrollado programas de mejora genética de resistencia a plagas y enfermedades en especies agrícolas y forestales.

Transferencia a la sociedad

El trabajo científico de la Misión Biológica de Galicia ha estado desde sus inicios ligado a su labor social, siendo la transferencia de conocimientos a la sociedad uno de sus ejes de actuación. De hecho, ya en 1930 la Misión fundó el Sindicato de Productores de Semillas con el objeto de facilitar a los agricultores semillas de nuevas variedades mejoradas.

«En 1930 la Misión fundó el Sindicato de Productores de Semillas con el objeto de facilitar a los agricultores semillas de nuevas variedades mejoradas».

Esa transferencia incluye desde actividades de divulgación hasta asesoramiento a empresas. Ejemplos de esta labor son la entrega al sector productivo de los híbridos de maíz DMB 5-8 y DMB 15-70 (que tuvieron en los años 80-90 una gran difusión y venta), la transferencia de la variedad de judía Galaica (Indicación Geográfica Protegida “Faba de Lourenzá”), de variedades vitivinícolas de Galicia y de Asturias y de variedades de olivo autóctono gallego. La Misión Biológica de Galicia también ha contribuido con su asesoramiento científico a la obtención de la IGP “Grelos de Galicia” y a la aportación de las bases para la creación de las denominaciones de origen Aceites de Galicia o Vinos de Cangas (Asturias). Asimismo, el material genético de leguminosas ha hecho posible el único proyecto europeo en judía, hasta la fecha, coordinado en la MBG.

El archivo

En su casi un siglo de existencia, la Misión Biológica de Galicia, además de su labor científica, ha sumado un importante valor patrimonial, entre el que cabe destacar su biblioteca, ubicada en el edificio denominado Cruz Gallástegui. Dispone de un fondo físico de aproximadamente 6.000 monografías y 500 revistas en papel, la más antigua fechada en 1916, que se pueden consultar en la sala de lectura de la biblioteca.

 

Asimismo, en sus estanterías pueden encontrarse libros y revistas, en los idiomas originales, seleccionados en su época entre los mejores sobre biología y genética. De hecho, sus instalaciones albergan obras de Mendel, Hugo de Vries, Morgan, Davenpont, Wilson, Darwin o East, a los que se añaden otros autores clásicos de la estadística aplicada a la biología, así como libros de los primeros genetistas españoles.

Otros volúmenes son además valiosos por sus ilustraciones y fotografías, como un ejemplar del

Documentos del archivo de la MBG

Ensayo sobre las variedades de la vid común que vegetan en Andalucía, de Simón de Rojas Clemente, de 1879, la más lujosa de las ediciones de esta obra, de gran originalidad e influencia en la viticultura española.

Así es como la Misión Biológica de Galicia, uno de los organismos públicos de investigación referentes en nuestro país, ha llegado casi a su primer siglo de vida, gracias a una labor científica puntera y persistente y a una trayectoria siempre en sintonía con la sociedad.

Susana González Pérez