Ángela Nieto, Susana Marcos y Mercedes García-Arenal, galardonadas con los Premios Nacionales de Investigación 2019

Los Premios Nacionales de Investigación, creados en 1982, son el reconocimiento más importante que el Estado otorga en el ámbito de la investigación científica. Tal y como se señala en la convocatoria, su objetivo es “reconocer el mérito de aquellos investigadores e investigadoras de nacionalidad española que estén realizando una labor destacada en campos científicos de relevancia internacional y que contribuyan excepcionalmente al avance de la ciencia, al mejor conocimiento del ser humano y su convivencia, a la transferencia de tecnología y al progreso de la Humanidad”. Los Premios Nacionales de Investigación constan de 10 categorías, premiadas con 30.000 € cada una, aunque cada año se otorga solo la mitad. La convocatoria de 2019 cuenta, por lo tanto, con cinco áreas de conocimiento, habiendo recaído las distinciones de tres de ellas en investigadoras del CSIC.

El Premio Nacional ‘Santiago Ramón y Cajal’ de Biología ha sido concedido a Ángela Nieto, investigadora del Instituto de Neurociencias. El jurado ha valorado su “trabajo pionero en el estudio de la transición epitelio-mesénquima, un proceso biológico transcendente en la comprensión del origen del cáncer y las enfermedades degenerativas del envejecimiento”.

El Premio Nacional ‘Leonardo Torres Quevedo’, en el área de Ingenierías, ha sido otorgado a Susana Marcos, científica del Instituto de Óptica Daza de Valdés. Al respecto, el jurado ha destacado sus “contribuciones pioneras a la ingeniería óptica y fotónica, y al desarrollo industrial de instrumentos de diagnóstico y corrección en oftalmología, que han beneficiado a miles de pacientes”.

El Premio Nacional ‘Ramón Menéndez Pidal’ de Humanidades ha recaído sobre Mercedes García-Arenal, investigadora del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo. El jurado ha recalcado que sus estudios sobre minorías religiosas son muy relevantes “para entender la Europa contemporánea, concretamente las grandes religiones, el contacto y la diferencia cultural, el miedo al extraño y los peligros del mesianismo”.